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La reunión del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) trata el tema de los cubanos, más de 3 mil concentrados en Costa Rica. Estados Unidos, atenta a la reunión del SICA, juega dos cartas y preserva su política. Washington, imán y destino de los emigrantes del Caribe y Centroamérica, y que debería asistir a la cita en El Salvador (no  estará), parece apoyar a todas las partes involucradas en la situación creada en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua.

Al menos eso podemos sacar de una declaración de la embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Laura Dogu; y todo diplomático expresa la política de su país cuando se manifiesta públicamente. La diplomática estadounidense declaró al Nuevo Diario de Nicaragua que este “no es un problema solamente entre dos países, es un problema para todos. Los gobiernos del SICA han decidido que van a trabajar juntos en esto y estamos a favor de sus esfuerzos en esta área”. A la vez reafirmó que su gobierno se atiene a las leyes migratorias establecidas, negando de esta manera equiparar a los Centroamericanos con los cubanos.

Por su parte, según el mismo diario, los gobiernos de Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Honduras, coinciden en el reclamo de un trato “de reciprocidad, es decir el mismo, idéntico, trato ‘humanitario’ a nuestros migrantes, a quienes se les sigue catalogando como ciudadanos de segunda y tercera categoría”.

De forma paralela, la embajadora Dogu afirma: “Tenemos que aplicar la ley, y en Estados Unidos así es la ley”.

La diplomática de Washington ha sido aún más precisa en sus declaraciones. Ha dicho que “es responsabilidad de cada país proteger a las personas que están dentro de sus fronteras y cada país tiene el derecho a controlarlas”. ¿“Proteger a los  que están dentro de sus fronteras” significa que Costa Rica es responsable de los cubanos que se encuentran actualmente en su territorio? Y más: ¿“Cada país tiene el derecho a controlarlas” implica que Washington tiene el derecho a mantener su política migratoria selectiva, en este caso una Ley de Ajuste solo para cubanos, o que es prerrogativa de Managua impedir el paso a estos migrantes? El derecho de controlar las fronteras nacionales no es exclusivo de Estados Unidos.

Durante años Estados Unidos ha mantenido una política sistemática de deportación de emigrantes latinoamericanos. La declaración de la funcionaria norteamericana podría ser un anticipo de la posición de Washington frente a la demanda de abrir un corredor humanitario hacia la frontera de México con Estados Unidos, pues en ese tren solo podrían viajar los cubanos actualmente en Costa Rica. No hay boletos para nicas, hondureños, salvadoreños, guatemaltecos.

Durante la reunión del SICA, ¿cuál será la actitud de los gobiernos de esos países cuyos ciudadanos, por cientos de miles, han sido devueltos desde la frontera de la Unión Americana en los últimos años?

Según el Doctor en Ciencias Históricas Jesús Arboleya, de quien ya se publicó un análisis sobre el tema en Progreso Semanal, las opciones para solucionar esta crisis son extremadamente complejas: “Me parece muy difícil que los gobiernos reunidos establezcan un corredor humanitario para el traslado de emigrantes ilegales a lo largo de América hasta llegar a Estados Unidos, pues según lo establece la política de pies secos / pies mojados, los cubanos también son ilegales hasta que pisan suelo norteamericano”.

Se trata de un canal ilegal, pero no solo para cubanos, sino para el resto de los migrantes. Por otro lado, es de suponer que Estados Unidos hará todo lo posible para que no se apruebe esa medida: sería un enorme grupo de migrantes cubanos que llegarían a su frontera con una gran visibilidad mediática a los cuales, según su ley, tendrían que dejar entrar de un golpe; llevan implícitamente una denuncia a la Ley de Ajuste Cubano frente al resto de Latinoamérica.

En palabras de Arboleya, la lógica indica que “se trate de evitar ese flujo migratorio, y para eso no hay otra alternativa que la concertación de los gobiernos reunidos, y Estados Unidos va a estar presionando en eso. Recordemos que este no es un problema exclusivo de los cubanos, sino de todos los emigrantes ilegales de América Latina, que se complica en el caso de los cubanos por el hecho de que son los únicos que son aceptados en caso de llegar a la frontera”.

Mientras, entre los más de 3000 cubanos reunidos en Costa Rica comienza a reinar la desesperación luego de tanta espera. Uno de los cubanos allí varados desde hace 16 días cuenta que no se les ha dado nueva información oficial. Supieron de la visita del canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla a Nicaragua y a Ecuador hace unos días, pero no les han confirmado nada en concreto. El rumor con más fuerza se concentra en ese posible corredor humanitario que se viene proponiendo desde el inicio por el gobierno tico.

El muchacho, contactado por Progreso Semanal, explica que ya ha habido personas que han cruzado la frontera de Costa Rica buscando otras salidas, “pero Nicaragua tiene unos operativos muy fuertes, y a todos los que agarran allá los regresan para acá. Es perder dinero, por eso la mayoría está esperando otro tipo de solución”.

“No podemos crearnos falsas ilusiones —agrega—, todos estamos conscientes del problema. Solo nos queda esperar y ver qué pasa mañana”.

En caso de que el SICA acuerde abrir el corredor humanitario en exclusiva, además de crear un precedente, estaría impactando de modo negativo en los ciudadanos de Centroamérica, demeritando a sus gobernantes. Además estaría violando ciertos compromisos, precisamente con Washington, que les ha solicitado acciones enérgicas contra el tráfico humano manejado por rutas y mafias que operan el narcotráfico en la zona.

Publicado en Progreso Semanal

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