El secretario de Estado de Comercio de España, Jaime García-Legaz (i) y el presidente de la Asociación de Empresarios Españoles de Cuba, Xulio Fontecha (d), participan este martes 14 de abril de 2015, de una reunión con miembros de esa asociación en La Habana (Cuba). EFE

El Gobierno cubano trasladó al secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, su decisión de recompensar a las empresas españolas que siguieron comerciando con Cuba “en los años difíciles”, pese a las sanciones establecidas por el embargo de Estados Unidos a la isla. Sin citar a las empresas afectadas por la penalización norteamericana, entre ellas la cadena Meliá, García-Legaz aseguró que algunas sufrieron “un coste muy considerable”, cuando apostaron por continuar operando en Cuba a sabiendas de que serían castigadas, publica hoy EL PAIS.

“Los altos dirigentes del Gobierno nos han resaltado algo muy importante y es que no van a olvidar a las empresas que han estado aquí trabajando en los momentos difíciles. Y eso nos lo han subrayado. Y creo que eso tiene muchísimo valor”, ha dicho este jueves el secretario de Estado durante un cóctel de despedida en la residencia del embajador español en La Habana, al que asistieron autoridades del Ministerio de Comercio cubano y la delegación de 43 empresas que terminó su viaje exploratorio al país.

Estimuladas por la distensión entre Estados Unidos y Cuba, y previendo un eventual levantamiento del embargo, algunas cadenas españolas tienen previsto construir nuevos hoteles en la isla caribeña de cuatro y cinco estrellas, o modernizar los que ya operan, porque la llegada de turistas norteamericanos será masiva. La isla no dispone de suficientes camas hoteleras para atender la previsible demanda de clientes vecinos, a 145 kilómetros de distancia.

Los nuevos instrumentos financieros aprobados por el Ministerio de Economía para apoyar a los inversores españoles permitirán acometer proyectos antes imposibles por falta de financiación, indicó Garcia-Legaz, quien calificó como “muy fructífera” su visita a Cuba, de la que espera resultados concretos en semanas o meses. A partir de ahora, las reuniones gubernamentales van a ser periódicas.

El Ministerio de Economía aprobó medidas para ayudar al desembarco español, según anunció García-Legaz. El Banco de España relajó la onerosa provisión de fondos exigida a las entidades que financiaban operaciones en Cuba, abriendo un nuevo canal de liquidez y crédito.

Dos empresas públicas con capital privado completan el apoyo institucional: la CESCE (Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación) reanudó su cobertura, cerrada el año 2000 como consecuencia de la cuantiosa deuda cubana, para operaciones a corto plazo. Y Cofides (Compañía Española de Financiación del Desarrollo) financia la internacionalización de las empresas españolas.

Las autoridades cubanas y españolas abordaron la deuda de Cuba con el CESCE, que ascendía, según cálculos españoles, a 2.300 millones de euros, según fuentes españolas sin confirmación oficial. Esta deuda, acumulada a lo largo de muchos años, fue objeto de discusión durante el viaje del secretario de Estado.

Las partes no se pusieron de acuerdo sobre la cantidad adeudada, que corresponden a préstamos del ICO y a la cobertura asumida por la CESCE. Las dos delegaciones acordaron darse un plazo de unas dos semanas para conciliar las cifras. De todas formas, Jaime García-Legaz precisó en conferencia de prensa que la deuda cubana se negociará en el Club de París, junto a los demás países acreedores.

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