La Agencia de Estados Unidos para la Ayuda al Desarrollo (USAID), una tapadera de la CIA, creó un twitter contra Cuba por medio de un intrincado sistema que incluía empresas de fachada y expertos en nuevas tecnologías. Buscando un juego de palabras, lo llamaron ZunZuneo: en Cuba al colibrí se llama zunzún. El escándalo, que es noticia mundial, demostró que Estados Unidos mantiene su guerra contra el pueblo cubano.

La agencia Associated Press (AP) publicó la exclusiva y reveló que tras esa acción ilegal estuvo el gobierno de Estados Unidos. USAID intentó crear una base de suscriptores del twitter en Cuba, usando noticias de deportes y magazine, esperando, en una segunda fase, enviar mensajes de contenido político para provocar protestas contra el gobierno. La propia USAID reconoció en un documento su objetivo: una “primavera cubana” para “renegociar el equilibro de poder entre el Estado y la sociedad”. ZunZuneo captó a más de cuarenta mil suscriptores cubanos, pero se estima que su alcance superó los 400 mil, quienes solo después se enteraron que el servicio había sido creado por el gobierno norteamericano. Contratistas y la USAID recopilaban información con propósitos políticos. “No se mencionará en lo absoluto la participación del gobierno de Estados Unidos. Es totalmente crucial para el éxito a largo plazo del servicio y garantizar el cumplimiento de la Misión”, dice textual un informe de la contratista Mobile Accord.

El periodista Iroel Sánchez, dice: “Associated Press, la agencia de noticias más importante de Estados Unidos, publicó una investigación sobre un programa conocido como ZunZuneo -también llamado ‘twitter cubano’-, financiado por la USAID. Aunque tanto los portavoces de la Casa Blanca como del Departamento de Estado y el director de la USAID negaron el carácter ilegal, secreto y político de ZunZuneo, sucesivas revelaciones de AP han dado a conocer la creación de empresas pantalla en terceros países para gestionar ZunZuneo, el robo de la base de datos de usuarios de la operadora de telecomunicaciones cubana ETECSA, la clasificación de los usuarios por sus actitudes políticas y una reunión del vicepresidente Joe Biden con varias personas vinculadas al programa. A raíz de las revelaciones sobre ZunZuneo, salieron a la luz otros programas similares contra Cuba como Piramideo, Commotion -revelado por The New York Times- que la USAID ensayó en Túnez, y la revista Newsweek divulgó el intento de utilizar a la comunidad masónica cubana en la estrategia estadounidense para lograr un cambio de régimen en la isla. Al saber de las operaciones de la USAID, el contratista de esa agencia Alan Gross -preso en la isla por implementar una red ilegal de telecomunicaciones, con el mismo objetivo que ZunZuneo-, se declaró en huelga de hambre varios días y tanto él como su esposa urgieron al presidente Obama a iniciar negociaciones con el gobierno cubano para su liberación”.

Discreto, no encubierto

¿Quién autorizó ZunZuneo? Según leyes norteamericanas cualquier acción encubierta de una entidad federal debe contar con autorización presidencial. ¿Se violó la ley o lo autorizó el Presidente de Estados Unidos? Cualquiera sea la respuesta es incómoda. Al ser interpelada en el Congreso, la USAID no reconoció quién aprobó su proyecto. El periodista Glenn Greenwald -que ha publicado los documentos del ex analista de la NSA Edward Snowden-, calificó ZunZuneo como “una gota más en el cubo de la propaganda sucia en internet”. El periodista estadounidense Tracey Eaton publicó la factura por 1,6 millones de dólares que demuestra el desvío de fondos destinados a Pakistán para financiar ZunZuneo. Se sabe que solo horas antes de que estallara el escándalo en los medios de comunicación, el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, se entrevistó con la bloguera Yoani Sánchez, reconocida mercenaria que iba a ocupar la plataforma del ZunZuneo en las siguientes etapas del programa.

El dinero que financió ZunZuneo fue asignado a un proyecto no especificado en Pakistán, y no salió de los 20 millones de dólares adicionales que aprobó el Congreso para los “programas pro democracia en Cuba”. El senador Patrick J. Leahy, quien interpeló duramente al director de USAID, reconoció la naturaleza clandestina del programa y que la Subcomisión de Asignaciones de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta -que él preside- no fue informada de la existencia del ZunZuneo. Tracey Eaton, dice: “En la acalorada discusión con el senador Patrick J. Leahy, el administrador de USAID, Rajiv Shah, dijo que no sabía a quién se le ocurrió la idea del proyecto ZunZuneo para Cuba. Leahy le preguntó de quién había sido la idea de esa operación encubierta, durante una audiencia sobre el presupuesto en la Cámara Alta del Congreso, en Washington, DC. Shah trató de evitar la pregunta y se refirió a otros temas. Leahy lo interrumpió repetidamente. ‘Es una pregunta simple’, dijo el senador alzando la voz. Por último, Shah dijo: ‘no lo sé, específicamente’. Cuando le preguntaron si ZunZuneo fue una operación encubierta, Shah respondió: ‘Por supuesto que no’. Se refirió al programa como ‘discreto’, no encubierto”.

No está claro si el proyecto es legal bajo las leyes estadounidenses, que exigen autorización por escrito del Presidente y una notificación al Congreso para adelantar cualquier “operación secreta”. Se sabe que la USAID utilizó contra Cuba empresas y servidores en países sin el consentimiento de sus gobiernos: Nicaragua, Costa Rica, Irlanda y España. AP reveló que Suzanne Hall -funcionaria del Departamento de Estado que trabajó en el programa de redes sociales impulsado por Hillary Clinton-, participó en reuniones y encabezó el intento para que Jack Dorsey -fundador de Twitter- se hiciera cargo del proyecto ZunZuneo. Por su parte, el periodista cubano radicado en Miami, Edmundo García, dice que ZunZuneo tiene nombre y apellidos: “El primer gestor de ZunZuneo y de otros proyectos que se han desarrollado contra la soberanía cubana antes y después, es el gobierno norteamericano. ZunZuneo viola la soberanía de la nación y viola los derechos de miles de cubanos cuyos teléfonos y datos personales fueron manipulados con fines políticos. ZunZuneo tiene relación con nombres específicos; como son los de Adolfo Franco, José Cárdenas y Mark Lopes. Opino que las personas mencionadas, incluyendo al senador Bob Menéndez, deberían testificar bajo juramento en una comisión creada a los efectos. Y si mienten, asumir las consecuencias que trae el perjurio. Ellos son parte de la derecha cubanoamericana en Estados Unidos”.

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