Hace varios meses publiqué en este blog un escrito reivindicativo de la mujer cubana ejemplificando  los derechos que desde las propias instituciones del estado se nos garantizan en nuestro país. Por estos días en España se ha reavivado el debate en torno al derecho de la mujer a decidir, a partir de que el Gobierno de Mariano Rajoy ha aprobado el anteproyecto de ley sobre el aborto, lo cual  convertirá a la península  en uno de los países más restrictivos y conservadores de Europa en este terreno. Considero entonces interesante explicar brevemente el tratamiento que se le da en Cuba a esta situación:

La libre elección de decidir sobre su reproducción y su futuro, es sin duda uno de los grandes logros que ha tenido la mujer cubana dentro la Revolución.

En cualquier país del mundo las feministas defendemos que todas las mujeres puedan tomar las decisiones sobre su reproducción de forma libre, pero para ello el aborto ha de convertirse en un derecho social. Esto pasa porque el Estado garantice la posibilidad de abortar de forma segura y asequible para todas las mujeres, independientemente de sus ingresos, así como las condiciones para que las mujeres puedan ser madres. Si no existe el aborto seguro y gratuito, el aborto nunca será un derecho para todas las mujeres.

En Cuba, durante la etapa anterior a 1959 el hombre dirigía tanto el hogar como los bienes. A partir del triunfo de la Revolución, se promovieron leyes fundamentales que obedecieron al cambio, entre ellas, el Código de Familia, aprobado en el I Congreso del Partido Comunista de Cuba mediante una resolución sobre la eliminación de la discriminación a las mujeres y la introducción de la educación sexual en el sistema de enseñanza del país.

Al triunfar la Revolución, Cuba era uno de los pocos países de América en el que el aborto era una práctica legal. El acceso al aborto, eso sí, estaba marcado por una fuerte desigualdad social y económica. Un aborto seguro en una de las exclusivas clínicas privadas de la Isla, sólo podían pagarlos mujeres de la clase media-alta de Cuba, del resto del continente y de los Estados Unidos.

Por esa razón, en 1965 el gobierno cubano instituyó la práctica libre y gratuita del aborto para todas las mujeres cubanas que lo requirieran y estableció por ley cuatro requisitos:

– Es la mujer la que decide.

– Debe realizarse en una institución hospitalaria.

– Debe ser realizado por manos expertas.

– Es totalmente gratuito.

El Ministerio de Salud Pública garantiza los servicios de aborto con una alta calidad y seguridad, por lo que existe un número importante de hospitales y otras unidades acreditadas para ello con personal adecuadamente calificado y entrenado. En Cuba se ha priorizado la educación sexual, el conocimiento y acceso a los anticonceptivos y la planificación familiar, por lo que la mujer cubana ha alcanzado conocimientos acerca de su cuerpo, la posibilidad de regular su reproducción y la garantía de acceso a los recursos para conseguirlo.

Fuente: http://cubaconamalia.wordpress.com/

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