Etiquetas

,

Brennan4

Ante el senado, la representación de Johnn Brennan comenzó con un destello de veracidad. La apuesta del presidente Barack Obama al nominarlo para dirigir la CIA significa autentificar el asesinato como método admisible bajo el paraguas de la lucha contra el terrorismo.

Asistentes a la audiencia condenaron el nombramiento con gritos de asesino y traidor a la constitución. El público fue desalojado para dar paso a otro capítulo tenebroso de la política norteamericana al ejercer su poder hegemónico.No le ha importado al controvertido Premio Nobel de la Paz elegir a uno de los promotores del uso de “drones”, una definición tecnológica de la ciencia sin ficción que intenta desvirtuar  el verdadero uso de los aviones no tripulados en misiones oficiales destinadas a matar “selectivamente”. Su aplicación letal implica a la Agencia Central de Inteligencia, al Pentágono y a la Casa Blanca. Dentro y fuera de los Estados Unidos se cuestiona un arma repetidamente empleada en el extranjero contra ciudadanos norteamericanos o no bajo sospecha como terroristas. Pero Johnn Brennan la ha defendido en su tensa aparición ante la Comisión de Inteligencia del Senado. Considera que los mortíferos vuelos de los drones salvan vidas. La expresión define su afinidad a prácticas que han marcado su trayectoria como alto cargo de la agencia y colaborador cercano a Obama. Durante la administración del expresidente George W. Bush el hombre CIA respaldó el uso de la tortura en los interrogatorios a pesar del escándalo  que generó la desclasificación de un documento confidencial del Departamento de Justicia cuyas seis mil páginas revelaron los métodos empleados en Irak o en la prisión de Guantánamo. Los ahogamientos y otros abusos practicados a prisioneros son válidos para Johnn Brennan,  uno de los artífices de las guerras clandestinas diseñadas desde Estados Unidos.

brennan3No es la primera vez que Barack Obama trata de ubicarlo al frente de la CIA. En el 2008 tuvo esa inspiración. Dicen que el presidente literalmente enfureció cuando su intensión de nombrar a Brennan se filtró. Grupos progresistas y de derechos humanos rechazaron al candidato por su implicación en torturas y asesinatos selectivos. Obama declinó la propuesta pero no se distanció del personaje. En los últimos años Brennan ha sido Vice Consejero de Seguridad Nacional y Contraterrorismo y  Asistente del Presidente. Como tal  ha coordinado el programa institucional involucrado en una “lista de personas a eliminar” de Al Qaida y ha supervisado los ataques con drones en Pakistán, en Yemen y en Somalia.  El día de la operación en la que un comando estadounidense aniquiló a Osama bin Laden, en mayo de 2011,  Johnn Brennan estuvo al lado del presidente en el sótano de la Casa Blanca desde donde siguieron un linchamiento de los considerados como selectivos. Semejante eufemismo intenta justificar actuaciones que durante la administración Bush se practicaron 50 veces y con Obama aumentaron a 360. El Bureau of Investigative Journalism, radicado en Londres y que cuenta los bombardeos, estima que “un mínimo de 2.600 personas han muerto en estos ataques”.

Irán ha accedido a los datos del drone estadounidense Sentinel capturado en diciembre de 2011 sobre su territorio. Un reporte de Russia Today  publica que el video probatorio muestra “evidencias de las actividades de la aeronave no tripulada, incluido un vuelo sobre el aeropuerto afgano de Kandahar, en el que se puede observar otro drone   aparcado”. La denuncia iraní se suma al repudio sobre los detalles escabrosos de estas operaciones.  Zeke Johnson, director de Amnistía Internacional, las califica como “ataques mortales extrajudiciales” pero Johnn Brennan, al defender ante el senado su nominación a jefe de la CIA, las asume como una opción para “aplicar la herramienta adecuada y la respuesta apropiada”.

Anuncios