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Plantilla General

Los primeros papeles de la contabilidad en B del Partido Popular aparecieron en El País y vertiginosamente han conmocionado a una opinión pública ya sumamente alarmada con la realidad española. Si son verdaderas las cuentas publicadas por el también cuestionado periódico, el sunami político llega hasta el presidente Mariano Rajoy, quien aparece en las listas como presunto favorecido por sobre sueldos significativos entre 1990 y 2009.

La confirmación de que Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, aprovechó la amnistía fiscal del Ministerio de Hacienda para blanquear buena parte de los 22 millones de euros escondidos en Suiza, incrementó las sospechas sobre la honorabilidad del partido en el poder. Mientras continúa sin saberse el origen de tanto dinero, la sociedad española ya no duda de la desvergüenza que corroe a la política, aquejada de un coma profundo.

Desmentidos y comunicados no se han hecho esperar. El primero del PP:  “Ante las informaciones publicadas por el diario El País, el Partido Popular insiste en que las retribuciones a los cargos y personal del partido se ha realizado siempre conforme a la legalidad y cumpliendo las obligaciones tributarias correspondientes”. Le siguen el emitido a la agencia EFE por el propio Bárcenas, quien dice que en los años en que fue gerente y tesorero nunca se hicieron pagos que no estuvieran recogidos en la contabilidad declarada oficialmente, ni se llevó registro alguno de entradas o salidas de fondos distintos a los declarados. El más reciente el del presidente Mariano Rajoy. Según Reuters el jefe de gobierno niega que haya recibido los sobres en negro.

Así de oscuro lo tiene desde que asumió el poder. Se habla de la necesidad imperiosa de una regeneración interna en el partido y el gobierno. María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, desmiente lo publicado en El Mundo y El País desde que las informaciones por sobresueldos han ido tomando una dimensión que los sobrepasa. El PP amenaza con tomar acciones judiciales contra los medios porque según Cospedal “El PP siempre ha cumplido con la legalidad vigente. Somos un partido comprometido con la transparencia. Estamos haciendo el mayor ejercicio de transparencia que haya hecho nunca un partido político”.

De la anunciada investigación interna y la auditoría externa a las cuentas del PP solo se sabe que siguen en curso. A pesar de la negación sobre tan serias acusaciones, la tradición del gobierno de incumplir con sus promesas electorales y otras afirmaciones desde que asumió el poder hacen poco creíble su invocación a la transparencia y a la veracidad. La credibilidad ha perecido sin atisbos de que Rajoy y su gobierno puedan recuperarla.

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