La designación de Nicolás Maduro como vicepresidente de Venezuela por el reelecto presidente Hugo Chávez fortalece el ala civil de su Gobierno, privilegia aún más las estratégicas relaciones con el régimen cubano y lo «blinda» con un hombre de su más entera confianza en caso de que el cáncer lo obligue a abandonar el poder, según analistas venezolanos.

Maduro, hasta el miércoles canciller, viene acompañando a Chávez desde los años noventa, cuando, luego de un fracasado golpe de Estado, el hoy presidente se decantara por el camino de la política. El hoy vicepresidente pasó de ser sindicalista del Metro de Caracas a colaborar con la campaña en la que Chávez fue electo como presidente por primera vez, en 1998; ha sido diputado, presidente del Congreso y finalmente ministro de Exterior, cargo que ha ocupado los últimos seis años.

A su vez, el hasta ayer vicepresidente Elías Jaua fue designado candidato a la gobernación de Miranda, para competir con el candidato presidencial que perdió las elecciones del pasado día 7, Henrique Capriles, quien optará a la reelección en esta estratégica región, la más poblada del país. En su estado, Capriles también perdió, aunque por un margen sumamente estrecho.

Muy cercano a los Castro

Maduro fue el único hombre que estuvo cerca en todo momento durante los meses que Chávez permaneció en Cuba, recuperándose de dos operaciones por cáncer. Se le considera ·socialista desde siempre y muy cercano a los hermanos Castro.

El presidente anunció también, a través del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, los candidatos a las gobernaciones del país, cuyas elecciones serán el 16 de diciembre.

Manuel Felipe Sierra, analista político, destacó que «el nuevo Gobierno de Chávez no tendrá nada de nuevo. No hay figuras frescas, solo enroques».

En efecto, la lista de los elegidos de Chávez (que contrasta con la de aspirantes de la oposición, elegidos en primarias) está lleno de las caras que han participado en el Gobierno los 14 años que él lleva en el poder.

A pesar de la dura derrota del pasado domingo, la oposición ya comenzó a movilizarse para las elecciones de gobernadores. «No tienen nada que ver estos comicios con los presidenciales», señaló el secretario de la Mesa de la Unidad Democrática, Ramón Aveledo. «Estoy seguro de que tenemos liderazgos regionales muy firmes», añadió.

Entre la lista de aspirantes chavistas a la gobernación hay seis que están ejerciendo y no repiten. El presidente los ha, en algunos casos, «castigado», mientras de otros se afirma que asumirán posiciones de más poder en su gabinete. Se ha criticado, en todos los casos, su escasa vinculación con las regiones por las que están postulados.

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